Autocrítica de un perro burgués

“But how can we know we’re in communism?”
—Camille, Self-Criticism of a Bourgeois Dog

Un perro burgués confiesa cómo pasó de ser un cineasta a un cuadrupedo; en una comedia política que es tanto un retrato de una generación de pretenciosos marxistas pseudo-intelectuales, como una sátira política que trata de explicar el lugar del comunismo en una sociedad que se rige por el capitalismo tardío.

Sin encontrar financiamiento para su siguiente película, Julián un joven cineasta, (irónicamente interpretado por el director “Julian Radlmaier”) se ve forzado a aceptar un trabajo temporal en un huerto de manzanas. Antes de empezar su trabajo en el huerto, en una fiesta, Julian hace creer a Camille, una joven canadiense; que se encuentra en medio de una investigación para su una película sobre una sociedad marxista utópica y le ofrece el papel protagónico. Para su sorpresa, Camille decide acompañarlo y llegan al idílico pero explotativo huerto. En el cual, Julian encuentra el trabajo físico agonizante, le teme a sus extraños compañeros y le es difícil mantener su acto de cineasta comunista, mientras que Camille disfruta de la experiencia y se hace amiga de Sancho y Hong, dos crédulos proletarios en busca de la felicidad. Después de una inesperada muerte, un fallido intento de revolución, y la aparición de extraños personajes, la narrativa empieza a desenvolverse y presentar sus intenciones.

Es evidente como Julian Radlmaier, el joven alemán que dirige, escribe, edita y protagoniza la obra, usa el personaje de Julián como un mecanismo y una ridiculización de sí mismo , de su pensamiento comunista, y su estatus social como artista. Siendo este el aspecto de auto-crítica que define gran parte del humor presente.

Visualmente, Radlmaier le da una sensación teatral y estática a su largometraje, con composiciones simétricas muy agradables las cuales utilizan un aspect ratio de 1.37:1 (similar a 4:3), que ayuda a resaltar el peculiar humor y estilo de los personajes, quienes cuentan con personalidades totalmente contrastantes y exageradas. En un momento, se crea un espacio donde todo estos personajes con ideologías políticas totalmente distintas, pueden tener una conversación donde todos tienen la oportunidad de hablar, está conversación de casi 6 minutos está presentada por una serie de retratos continuos en medium shot, logran darle a los personajes igualdad en la situación. Igualdad que nunca habían experimentado en una situación que afectará sus vidas directa y colectivamente. La cual es usada coma una partición en la historia, así como el medio de comunicar el mensaje principal.

Narrativamente la historia de Julian, se divide en 3 capítulos, en los cuales los objetivos y las intenciones del protagonista cambian, así como la perspectiva con la que se tratan los temas de la película. Temas que a través del diálogo discuten una realidad política imposible de alcanzar, sin dejar la auto-crítica y el “self-awareness” que tanto definen el estilo del largometraje. Aunque para el último cuarto de la película se siente como el ritmo narrativo y el humor se pierden. Sintiéndose como si la trama tropezara con si misma.

El largometraje acaba siendo una impactante cebolla de ironía, que explora distintos temas culturales y políticos, a través de las capas de ensimismamiento y conciencia de sí mismo que son presentadas a través de la comedia.

 

Artículo escrito por Iván Cossío

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