Death Watch (1980) – Bertrand Tavernier

Death Watch (1980) del género de ciencia ficción, es la visión del director Bertrand Tavernier de un futuro distópico, que se podría sentir no tan distante a nuestra época, donde las enfermedades terminales son un fenómeno extraño en la  sociedad, en consecuencia, los medios deciden sacar provecho a esta situación, las televisoras buscan a la poca gente en estas condiciones para hacer de un espectáculo la muerte, arreglando todo desde el inicio, creando un  reality show pero con un giro diferente, la cámara se encuentra en los ojos de alguien.

La película se desarrolla sobre Katherine (Romy Schnider), donde nos presentan el proceso que conlleva tener una condición terminal en este mundo, donde ante la sociedad es vista con cierto sentido de lástima y por la televisora como gancho para ratings, haciéndola sentir incómoda y frustrada, donde lo que ella quiere es solo tener una muerte tranquila y al tener ella la preocupación de que su esposo no cuenta con ahorros, ella decide aceptar la oferta de la televisora, pero decide darle un giro escapando de los ojos de la televisora. 

Aquí es donde entra Roddy (Harvey Keitel) nuestro segundo protagonista, nos presentan a alguien que trabaja con la televisora que recién acaba de tener una operación que le permite grabar todo lo que ve, con esto lo infiltran como un vagabundo que acompaña Katherine, donde va grabado cada una de sus acciones. Roddy tiene un papel muy importante en la trama, ya que vemos mucho de su perspectiva y la evolución de la relación que tiene con Katherine  donde poco a poco pone en cuestión sus acciones, creando este sentido de empatía.

 

También Roddy nos sirve mucho como conexión con la televisora, ya que mantienen cierto contacto y nos permiten observar cómo funciona la maquinaria de la productora de televisión, por medio del personaje Vincent (Harry Dean Stanton), que es el encargado de orquestar “Death Watch” donde nos demuestran la acciones y opiniones crudas, que se requiere para crear un programa como este.

La narrativa lleva un paso consistente por la película, generándonos este interés de qué es lo que está pasando y no los van desglosando poco a poco, manteniendo el interés del espectador, el únicamente aspecto negativo en esto es cierto aspecto del final, donde pierde este paso que se había construido muy bien pero aun así logran un final contundente para la historia donde expone el punto de vista del director.

La película además, refleja mucho el sentimiento de objetivar aquello que es raro, poco común, de darle un toque emocional, pero de una manera trastornada fabricada por esta televisora con el propósito vender, un fenómeno que se ve hoy en dia, pero en este caso la muerte.

El trabajo de fotografía por parte de Jacques Arhex me resulta uno muy interesante, ya que logran  de una manera excelente los ambientes urbanizados, los suburbios destruidos en los alrededores y los paisajes abiertos de Glasgow ,dando una profundidad contextual a la historia.

Lo interesante de la película es la visión que nos da el director, donde antes de que existiera el “boom” de los reality shows, nos demuestra el morbo que vemos en los realitys de hoy en día, y que siempre ha estado ahí, solo se necesitaba el momento justo para que despegara.

Artículo escrito por Diego Cossío

 

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